Viviendo en el filo: Trastorno Límite de la Personalidad

¿Sabías que las personas con Trastorno Límite de la Personalidad tienen mayor riesgo de muerte prematura que la población general? Así lo confirma un estudio publicado en 2023 en la revista The Lancet Psychiatry. El estudio encontró que las personas con Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) tienen un riesgo 2,5 veces mayor de morir antes de los 45 años que las personas sin TLP. Las principales causas de la muerte prematura son el suicidio, las enfermedades cardíacas y el cáncer. 

El TLP es una condición mental que afecta a un número significativo de personas en todo el mundo. Aquellos que conviven con este trastorno experimentan una gran inestabilidad emocional, dificultad para mantener relaciones interpersonales saludables y una sensación constante de vivir al filo. 

En este artículo profundizamos en el Trastorno Límite de la Personalidad y las dificultades que conlleva.

Vivir en el filo

El término “vivir en el filo” encapsula la experiencia diaria de una persona con TLP. Para ellos, cada momento es una batalla entre la estabilidad y el caos, la calma y la agitación, la conectividad y el aislamiento. Para estas personas la línea que separa las dos realidades es muy delgada y a menudo se desdibuja. 

La inestabilidad emocional característica del TLP lleva a rápidos cambios de humor y dificultad para regular las emociones, esto lo sabe bien el psicólogo Rafael Sánchez Barrero, ya que este gestor emocional está especializado en el tratamiento de TLP en adultos y adolescentes, desde hace más de 10 años en su consulta física y online. 

Las personas con TLP pueden pasar de la felicidad a la ira en cuestión de segundos. Esto tiene un impacto significativo en las relaciones personales y en la vida diaria. 

Además de la inestabilidad emocional, estas personas experimentan una sensación de vacío que necesitan suplir con constantes estímulos emocionales intensos. Por este motivo, se involucran en comportamientos impulsivos y autodestructivos, como los intentos de suicidio. 

Las relaciones interpersonales son un desafío significativo para las personas con TLP. Su dificultad para establecer límites y regular las emociones les lleva a conflictos y rupturas en las relaciones cercanas. Además, la constante necesidad de atención y validación pone a prueba incluso las relaciones más sólidas. 

Y es que, vivir con TLP es un desafío agotador para quienes lo padecen y para sus seres queridos. Pero el tratamiento y apoyo de profesionales marcan una gran diferencia en las personas con Trastorno Límite de la Personalidad. Por ejemplo, la terapia basada en la evidencia, como la terapia dialéctica conductual, ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de los síntomas del TLP. 

En el límite de la comprensión: cómo afecta el Trastorno Límite de la Personalidad 

El Trastorno Límite de la Personalidad, también conocido como trastorno de la personalidad borderline, es una condición mental caracterizada por una marcada inestabilidad emocional, relaciones inestables, impulsividad y una imagen distorsionada de sí mismos. Las personas que padecen este trastorno experimentan dificultades en la comprensión y manejo de sus emociones, lo que lleva a situaciones extremas. 

Como te hemos explicado, una de las principales características del TLP es la inestabilidad emocional. Esta inestabilidad dificulta la comprensión de sus propios sentimientos y hace que las emociones sean desproporcionadas a las circunstancias. 

Además de la inestabilidad emocional, las personas con TLP tienen relaciones interpersonales tumultuosas: tienen miedo al abandono y pueden idealizar o devaluar a las personas en sus vidas. Por ello, alternan entre verlas perfectas o malas. Esta polaridad en la que perciben a los demás dificulta aún más su comprensión de las relaciones y también su capacidad de mantener relaciones estables y saludables. 

La impulsividad es otra característica del TLP que puede afectar la capacidad de comprensión. Las personas con este trastorno actúan de manera impulsiva sin pensar en las consecuencias. Y esta falta de control impulsivo dificulta el procesamiento de la información y hace que tomen decisiones poco racionales y reflexivas. 

Las personas con Trastorno Límite de la Personalidad tienen una imagen distorsionada de sí mismo y esto afecta a que no los comprendan. A menudo, tienen una baja autoestima y una sensación de vacío, por ello no ven su propio valor ni comprenden sus emociones y necesidades. Esto crea una barrera para la comprensión de sus acciones y dificulta el aprendizaje y la evolución personal. 

El TLP afecta la capacidad de comprensión de las personas en varios niveles. Factores como la inestabilidad emocional, las relaciones tumultuosas y la impulsividad dificultan la comprensión y el manejo de las emociones. Es importante buscar tratamiento y apoyo, ya que la terapia ayuda a mejorar la comprensión y la calidad de vida de estas personas. 

Desafíos cotidianos para las personas con Trastorno Límite de la Personalidad

El trastorno límite de la personalidad presenta diversos desafíos en la vida cotidiana de las personas que lo padecen. Algunos de estos desafíos son: 

  • Inestabilidad emocional. Las personas con TLP experimentan emociones intensas y cambiantes. Uno de sus desafíos cotidianos es controlar sus emociones y regularlas de manera adecuada. Por ejemplo, pueden pasar de sentirse eufóricos y felices a sentirse enojados y tristes en cuestión de minutos. Por ello, deben reconocer y gestionar las emociones de manera saludable. 
  • Relaciones interpersonales tumultuosas. Las personas con Trastorno Límite de la Personalidad tienen dificultades en las relaciones personales debido a su miedo al abandono, a la inseguridad y a los cambios súbitos en su percepción de los demás. Su desafío cotidiano es mantener relaciones saludables y estables. Un ejemplo es que pueden sentirse inseguros y desconfiados de sus relaciones, lo que le lleva a conflictos constantes y dificultades para mantener amistades o relaciones amorosas duraderas. 
  • Impulsividad. Las personas que padecen este trastorno tienen dificultades para controlar los impulsos y las conductas autodestructivas. El desafío cotidiano de estas personas es aprender a reflexionar antes de actuar. Para que te hagas una idea, estas personas tienen impulsos destructivos, como consumir drogas y alcohol en exceso o involucrarse en comportamientos de riesgo. Deben aprender a tomar decisiones más conscientes y a considerar las consecuencias antes de actuar. 
  • Sentimientos de vacío. Estas personas experimentan un constante sentimiento de vacío emocional. Enfrentar esta condición a diario es estresante. Deben encontrar estrategias para combatir este sentimiento, como buscar actividades significativas o buscar apoyo en terapia. 

Estos son algunos de los desafíos cotidianos a los que se enfrentan las personas que padecen Trastorno Límite de la Personalidad. Hay que destacar que cada persona es diferente y pueden presentar desafíos distintos según sus circunstancias y síntomas. 

Terapia dialéctica conductual, un enfoque efectivo para el TLP

La terapia dialéctica conductual (TDC) es un enfoque terapéutico efectivo para el Trastorno Límite de la Personalidad. Fue desarrollada por la psicóloga Marsha M. Linehan en la década de 1980. 

La TDC se basa en la idea de que las personas con TLP tienen dificultades para regular sus emociones y tolerar el malestar emocional. Esto las lleva a comportamientos autodestructivos, como autolesiones, impulsividad y relaciones inestables.

La terapia busca ayudar a estas personas a encontrar un equilibrio saludable en la manera en que experimentan y responden a las emociones. 

La TDC emplea una combinación de técnicas cognitivas y conductuales para abordar estos patrones disfuncionales de pensamiento y comportamiento. Utiliza las siguientes estrategias: 

  • Mindfulness. El mindfulness supone la práctica de prestar atención plena al momento presente sin juzgar. Ayuda a las personas a aumentar la conciencia de sus emociones y pensamientos sin reaccionar de manera impulsiva. 
  • Regulación emocional. En la terapia dialéctica conductual se enseñan habilidades para identificar y gestionar de forma efectiva las emociones intensas. Como, por ejemplo, aprender a tolerar el malestar emocional sin recurrir a comportamientos autodestructivos. 
  • Tolerancia al malestar. La terapia ayuda a las personas con TLP a desarrollar habilidades para resistir la urgencia de evitar o escapar del malestar emocional. Deben aprender a tolerar la incomodidad y manejarla de manera adaptativa. 
  • Habilidades interpersonales. En esta terapia se enseñan habilidades de comunicación efectiva, resolución de problemas y establecimiento de límites saludables en las relaciones personales. 

La TDC se basa en la idea de que el cambio es un proceso gradual y requiere tiempo y práctica. La terapia es intensiva e incluye sesiones individuales y grupales. 

Varios estudios han demostrado la efectividad de la terapia dialéctica conductual para el Trastorno Límite de la Personalidad, con resultados que reducen los comportamientos autodestructivos. También se disminuyen los síntomas de depresión y mejora su calidad de vida. Es un tratamiento intensivo que requiere tiempo y práctica, pero lleva a resultados positivos y duraderos. 

Mindfulness: la atención plena es una herramienta poderosa en la gestión del Trastorno Límite de la Personalidad

La atención plena o mindfulness es útil en el tratamiento del Trastorno Límite de la Personalidad. 

¿Qué es el mindfulness? Es una forma de meditación que consiste en prestar atención de manera consciente y sin juicio a las experiencias del momento presente. Y esta práctica ayuda a las personas con TLP a entrar en contacto con sus emociones y pensamientos de una manera consciente. Esto ayuda a regular mejor sus respuestas emocionales. 

Vamos a ver de qué manera es útil el mindfulness en la gestión del TLP: 

  • Aumenta la conciencia emocional. El mindfulness ayuda a las personas con TLP a reconocer y comprender sus emociones. 
  • Desarrolla la aceptación. Esta práctica promueve la aceptación de las experiencias sin juzgarlas. Por ello, es beneficiosa para que las personas con TLP acepten sus emociones y pensamientos difíciles, en lugar de luchar contra ellos o intentar suprimirlos. 
  • Mejora la autorregulación emocional. Como se desarrolla una mayor conciencia y aceptación de las emociones, el mindfulness logra que las personas con este trastorno regulen mejor sus respuestas emocionales. Y les permite tomar decisiones fundamentadas. También disminuye los comportamientos impulsivos. 

Terminamos diciendo que el mindfulness es una herramienta útil en la gestión del TLP, pero no es una cura. Te recomendamos buscar un profesional de la salud mental para un tratamiento integral. Y recuerda que se puede dejar de vivir en el filo. Pide ayuda, es una forma valiente para superar el Trastorno Límite de la Personalidad. 

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