¿Cuáles son las enfermedades bucales más comunes?

Las enfermedades bucales son aquellas que afectan la cavidad oral, que incluye los dientes, las encías, la lengua, el paladar, las amígdalas y otras estructuras que conforman la boca. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades bucodentales afectan a alrededor de 3.500 millones de personas en todo el mundo. 

Estas enfermedades pueden ser causadas por diversos factores, como bacterias, virus, hongos o lesiones, y pueden afectar tanto a niños como a adultos.

Las enfermedades bucales más comunes son aquellas que afectan la cavidad oral, los dientes y las encías. Algunas de las enfermedades bucales más frecuentes son:

  • Caries dental. Es una enfermedad causada por la desmineralización del esmalte dental debido a la acción de bacterias que producen ácidos al descomponer los restos de alimentos. Si no se trata a tiempo, puede llevar a la formación de agujeros en los dientes y provocar dolor e infecciones.
  • Gingivitis. Es una inflamación de las encías causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana y sarro en la línea de las encías. Los síntomas incluyen enrojecimiento, hinchazón y sangrado de las encías.
  • Periodontitis. Si la gingivitis no se trata, puede evolucionar a periodontitis, una enfermedad más grave que afecta los tejidos que rodean y sostienen los dientes. Puede causar pérdida de hueso y eventualmente la pérdida de los dientes.
  • Halitosis o mal aliento. Puede ser causada por diversas razones, como la acumulación de bacterias en la boca, enfermedades periodontales, consumo de alimentos fuertemente aromáticos o problemas en las amígdalas.
  • Candidiasis oral. Es una infección causada por el hongo Candida albicans, que puede desarrollarse en la lengua y las membranas mucosas de la boca. Aparecen manchas blancas en la boca y puede provocar molestias al tragar.
  • Herpes labial. Es una infección viral causada por el virus del herpes simple (HSV-1) que provoca la aparición de ampollas en los labios y alrededor de la boca.
  • Leucoplasia oral. Se manifiesta como manchas blancas o grisáceas en la boca y puede estar asociada con el consumo de tabaco o alcohol, aunque también puede tener otras causas.
  • Úlceras bucales. Son lesiones dolorosas que aparecen en la boca y pueden ser causadas por diversos factores, como el estrés, traumatismos o infecciones virales.

Para evitar su aparición es esencial mantener una buena higiene bucal, incluyendo el cepillado regular, el uso del hilo dental y las visitas periódicas al dentista. 

Tratamientos

El tratamiento para las enfermedades bucales varía dependiendo de la condición específica y su gravedad. Algunos de los tratamientos que se pueden emplear en función de la enfermedad son los siguientes: 

Caries dental

El tratamiento típico para la caries dental implica eliminar la parte dañada del diente y restaurar el área afectada con un empaste de composite, amalgama u otro material adecuado.

En casos más graves con afectación profunda, puede ser necesario un tratamiento de conducto radicular o incluso la extracción del diente.

Gingivitis

La gingivitis suele tratarse con una buena higiene oral, que incluye cepillado adecuado, uso de hilo dental y enjuague bucal.

En algunos casos, el dentista puede realizar una limpieza profesional para eliminar el sarro y la placa bacteriana acumulada.

Periodontitis

El tratamiento de la periodontitis implica una limpieza profunda de las bolsas periodontales para eliminar la placa y el sarro acumulados.

En casos más avanzados, puede ser necesario realizar cirugía periodontal para eliminar las bacterias y tratar la pérdida de tejido óseo.

Halitosis o mal aliento

El tratamiento para el mal aliento depende de la causa. Una buena higiene oral, incluyendo el cepillado de dientes, la limpieza de la lengua y el uso del hilo dental, es fundamental.

Si la halitosis se debe a problemas dentales o de las encías, el dentista puede realizar el tratamiento adecuado.

Candidiasis oral

El tratamiento incluye la administración de antifúngicos en forma de enjuagues bucales o pastillas, según la gravedad de la infección.

Herpes labial

El herpes labial suele curarse por sí solo en unos días. Sin embargo, para aliviar los síntomas, se pueden usar medicamentos antivirales tópicos o orales para reducir la duración y la gravedad del brote.

Leucoplasia oral

Si la leucoplasia oral está relacionada con el consumo de tabaco o alcohol, el primer paso es eliminar estos factores de riesgo.

Si persisten las manchas blancas, se puede realizar una biopsia para descartar posibles condiciones precancerosas o cancerosas.

Úlceras bucales

Las úlceras bucales suelen curarse por sí solas en una o dos semanas. Para aliviar el dolor, se pueden utilizar enjuagues bucales con corticosteroides o analgésicos tópicos.

Es importante recordar que ante cualquier síntoma o problema bucal, lo mejor es consultar a un dentista para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento específico para tu caso. Mantener una buena higiene oral y realizar visitas regulares al dentista son fundamentales para prevenir y tratar las enfermedades bucales.

Factores de riesgo

Hay diversos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollar alguna de las enfermedades bucales. Tales como:

  • Mala higiene oral. La falta de cepillado regular, el uso insuficiente del hilo dental y no realizar enjuagues bucales adecuados contribuyen a la acumulación de placa bacteriana y sarro. Todo ello, aumenta el riesgo de caries, gingivitis y periodontitis.
  • Dieta poco saludable. El consumo excesivo de azúcares y carbohidratos refinados, especialmente en forma de alimentos y bebidas azucaradas, proporciona un ambiente favorable para el crecimiento de bacterias que producen ácidos que atacan el esmalte dental.
  • Tabaco y alcohol. Fumar y consumir alcohol en exceso son factores de riesgo importantes para el desarrollo de enfermedades bucales. Pueden aumentar la susceptibilidad a infecciones, irritar las encías y aumentar el riesgo de cáncer oral.
  • Estrés. El estrés crónico puede afectar la salud oral de diferentes maneras, como aumentar el riesgo de bruxismo (rechinar los dientes), lo que puede conducir a desgaste dental y problemas en las articulaciones temporomandibulares (ATM).
  • Condiciones médicas. Algunas condiciones médicas, como la diabetes, el síndrome de Sjögren y el VIH/SIDA, pueden afectar la salud oral y aumentar el riesgo de enfermedades periodontales y otras afecciones bucales.
  • Medicamentos. Ciertos medicamentos, como los que reducen la producción de saliva (antidepresivos, antihistamínicos, etc.), pueden causar sequedad bucal, lo que aumenta el riesgo de caries y otros problemas bucales.
  • Uso de sustancias ácidas. Bebidas y alimentos altos en ácidos, como los cítricos y las bebidas gaseosas, pueden erosionar el esmalte dental con el tiempo, aumentando el riesgo de caries y sensibilidad dental.
  • Genética. La predisposición genética puede influir en la susceptibilidad de una persona a desarrollar ciertas enfermedades bucales, como la enfermedad periodontal.
  • Maloclusiones dentales. Problemas de alineación dental, como apiñamiento o dientes mal posicionados, pueden dificultar la limpieza adecuada y aumentar el riesgo de caries y enfermedades de las encías.
  • Edad. Las personas mayores pueden experimentar cambios en la salud oral debido al envejecimiento, lo que puede incluir pérdida dental, retraimiento de las encías y mayor riesgo de enfermedades periodontales.

La comprensión de estos factores de riesgo es fundamental para tomar medidas preventivas y mantener una buena salud oral. Adoptar hábitos saludables, como una adecuada higiene oral, una dieta balanceada, evitar el tabaco y el exceso de alcohol, y realizar visitas regulares al dentista, ayuda a reducir el riesgo de enfermedades bucales y mantener una sonrisa saludable a lo largo de la vida.

Prevención 

El cuidado de la salud bucodental es crucial para prevenir y abordar las diversas enfermedades que pueden afectar a nuestra boca. En este sentido, es fundamental mantener una buena higiene bucal, realizar visitas regulares al dentista y, en casos específicos, buscar la asesoría de profesionales especializados en odontología y ortodoncia, como los que ofrece Ortodoncia Mirasierra. Una clínica cuenta con un equipo altamente capacitado en diversos tratamientos que favorecen la salud bucodental. 

Por lo tanto, prevenir las enfermedades bucales es fundamental para mantener una buena salud oral a lo largo del tiempo. Y, aparte de acudir a un especialista, estas son algunas recomendaciones que se pueden seguir:

  • Cepillado adecuado. Cepilla tus dientes al menos dos veces al día, preferiblemente después de las comidas principales. Usa un cepillo de dientes con cerdas suaves y una pasta dental fluorada. Presta especial atención a los espacios entre los dientes y las encías.
  • Uso del hilo dental. El hilo dental es esencial para limpiar los restos de comida que se encuentra entre los dientes y debajo de la línea de las encías, donde el cepillo no puede llegar fácilmente. Utiliza hilo dental diariamente para eliminar la placa y los restos de alimentos.
  • Enjuague bucal. El uso de un enjuague bucal con flúor puede ayudar a fortalecer el esmalte dental y reducir el riesgo de caries. Además, enjuagarse la boca con agua después de comer puede ayudar a eliminar los restos de comida.
  • Dieta saludable. Reduce el consumo de azúcares y alimentos ricos en carbohidratos procesados, ya que estos alimentan las bacterias que causan caries. Opta por una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras y proteínas magras.
  • Evita el tabaco y el exceso de alcohol. Fumar y consumir alcohol en exceso aumenta el riesgo de enfermedades bucales y cáncer oral. 
  • Protección bucal en deportes. Si practicas deportes de contacto o actividades de alto riesgo, usa un protector bucal adecuado para proteger tus dientes y encías de posibles lesiones.
  • Cuidado durante el embarazo. Mantén una buena higiene oral durante el embarazo y realiza visitas regulares al dentista. Las hormonas durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de problemas en las encías.
  • Visitas regulares al dentista. Programa visitas de control al dentista cada seis meses o según las recomendaciones de tu profesional dental. Las revisiones dentales periódicas permiten detectar problemas en etapas tempranas y prevenir complicaciones mayores.
  • Control de factores de riesgo. Si tienes condiciones médicas como diabetes u otras enfermedades que puedan afectar la salud oral, asegúrate de mantener un buen control de estas condiciones con la ayuda de tu médico.
  • Educación y concienciación. Aprende sobre las enfermedades bucales y la importancia de la prevención. La educación y la concienciación son clave para mantener una buena salud oral.
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